Un sistema hecho como trabaja tu negocio
Cuando ningún programa del mercado calza con tu operación, lo construimos: sistemas web, de escritorio y aplicaciones móviles, desde el primer boceto hasta que tu equipo lo usa todos los días.
El tipo de sistema lo decide tu operación
En la nube, instalado en tu local o en el teléfono de tu equipo. No tenemos una sola forma de hacerlo: tenemos la que le sirve a cada negocio.
Siete productos en uso, no en maqueta
Cada uno empezó como el problema de alguien y hoy lo usan negocios reales, semana a semana. Entrá a cualquiera: las capturas son del sistema funcionando.
Del problema al sistema en producción
Conversamos
Nos contás cómo trabaja tu negocio y qué te está costando. Sin compromiso.
Levantamiento
Recorremos el proceso con quienes lo hacen a diario, no solo con quien lo dirige.
Propuesta
Alcance, plazo y precio por escrito. Sabés qué vas a recibir antes de empezar.
Construcción por entregas
Vas viendo y usando el sistema por partes, y lo que haya que ajustar se ajusta temprano.
Puesta en marcha
Carga de datos, capacitación del personal y acompañamiento los primeros días de uso.
Soporte y evolución
El sistema sigue creciendo con el negocio. No se entrega y se abandona.
Hablás con quien lo construye
Sin intermediarios entre lo que pedís y lo que se programa. Quien levanta el proceso es quien diseña el sistema.
Sobre tu flujo, no sobre una plantilla
El sistema se adapta a cómo trabaja tu gente. No al revés.
Hecho para el día a día
Pantallas claras para quien no es técnico, permisos por rol, y reportes en PDF y Excel desde el primer día.
Cada proyecto se cotiza según su alcance. Contanos qué necesitás y te respondemos con una propuesta. Y si todavía no tenés claro qué sistema te hace falta, empezá por una consultoría.
Lo que nos preguntan de entrada
¿Cuánto cuesta desarrollar un sistema a la medida?
Depende de lo que tenga que hacer: cuántos procesos cubre, cuántas personas lo usan y con qué se tiene que conectar. Por eso no publicamos una tarifa. Después de entender tu operación entregamos una propuesta con el alcance, el plazo y el precio, para que decidás con el número completo sobre la mesa.
¿Cuánto tiempo toma?
Un sistema acotado puede estar en uso en pocas semanas; uno que cubre toda la operación de una empresa toma meses. En ambos casos se entrega por partes: empezás a usar lo primero mientras se construye lo siguiente, en vez de esperar al final para ver algo.
Ya tengo un sistema. ¿Hay que botarlo y empezar de cero?
No necesariamente. A veces conviene ampliarlo, a veces conectarlo con otro, y a veces sí reemplazarlo. Cuando se reemplaza, los datos se migran: clientes, saldos e historial pasan al sistema nuevo para que el negocio no arranque en blanco.
¿Qué pasa después de la entrega?
El sistema sigue teniendo dueño. Damos soporte, corregimos lo que aparezca con el uso real y lo hacemos crecer cuando el negocio cambia. Todos los sistemas de nuestro portafolio siguen en mantenimiento.
¿Puede funcionar sin internet?
Sí, si el negocio lo necesita. Hemos construido sistemas en la nube, sistemas que se instalan en la red del local y aplicaciones móviles que trabajan sin conexión. Cuál conviene depende de dónde y cómo se va a usar, y eso se define en el levantamiento.
No sé explicar técnicamente lo que necesito. ¿Importa?
No. Lo que necesitamos es que nos contés cómo trabaja tu negocio y qué te está costando. Convertir eso en pantallas, datos y reglas es nuestra parte del trabajo.
Si tenés un problema que un sistema a la medida puede resolver, conversemos.
Sin compromiso. Te contamos cómo lo abordaríamos y qué tiempo tomaría construirlo.
Contanos tu proyecto